Organizaciones sociales de Hualqui reciben apoyo para dar continuidad al trabajo comunitario en sus barrios
El Programa Quiero mi Barrio entregó equipamiento a cuatro organizaciones de La Rinconada–Rucalhue para fortalecer sus actividades y proyectar su trabajo en el tiempo. La jornada también contempló la entrega de un libro fotográfico que rescata la historia y los vínculos construidos por la comunidad durante la intervención.
Hualqui, 29 de octubre. Mantener vivas las organizaciones sociales y fortalecer los espacios de encuentro entre vecinos es uno de los principales desafíos para las comunidades que han sido parte del Programa Quiero mi Barrio. Con ese propósito, las agrupaciones de La Rinconada–Rucalhue, en Hualqui, recibieron nuevos implementos que les permitirán continuar desarrollando sus actividades y promoviendo la participación comunitaria.
La entrega contempló toldos, manteles, delantales de trabajo, bolsas y hervidores de agua, equipamiento que facilitará la organización de encuentros, talleres y otras iniciativas impulsadas por los propios vecinos y vecinas.
Las organizaciones beneficiadas fueron la Agrupación de Mujeres Aquelarre, Mujer, Vida y Esfuerzo, la Agrupación de Adulto Mayor La Alameda y el Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD) La Rinconada–Rucalhue, todas protagonistas del trabajo comunitario desarrollado en el sector.
Para Cecilia Arteaga, presidenta del Consejo Vecinal de Desarrollo La Rinconada–Rucalhue, este apoyo representa una oportunidad para seguir fortaleciendo el trabajo conjunto de las agrupaciones. “Estos implementos nos van a servir para seguir trabajando como organizaciones y realizar nuestras actividades. Es importante contar con estos recursos, pero también que se mantenga la unión y las ganas de seguir participando. Las organizaciones tenemos mucho que aportar para que nuestro barrio siga creciendo”, expresó la dirigente.
El seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Anselmo Villagra, destacó que el fortalecimiento de las organizaciones sociales es fundamental para que los avances alcanzados en los barrios se mantengan en el tiempo. “Cuando hablamos de recuperar un barrio, no nos referimos solamente a mejorar sus espacios públicos o ejecutar obras. También hablamos de fortalecer a sus organizaciones, de generar confianza entre los vecinos y de construir comunidades que puedan seguir avanzando por sí mismas. Eso es lo que buscamos con esta entrega, que las agrupaciones de La Rinconada y Rucalhue cuenten con herramientas para continuar sus actividades, mantener sus espacios de encuentro y proyectar todo lo que han construido juntos. A 20 años del Programa Quiero mi Barrio, queremos que ese trabajo permanezca y siga mejorando la vida de las familias”, señaló la autoridad regional.
En tanto, el alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, valoró la iniciativa y destacó la importancia de entregar herramientas que permitan dar continuidad al trabajo de las organizaciones. “Queremos que las organizaciones sigan creciendo y desarrollando sus actividades mucho más allá de la intervención del Programa Quiero mi Barrio. Por eso, es importante que cuenten con implementos que les permitan organizarse, realizar sus encuentros y sacar adelante nuevas iniciativas. Fortalecer a estas agrupaciones es también invertir en el futuro de nuestros barrios y en la capacidad de sus vecinos y vecinas para seguir trabajando juntos”, señaló.
Un registro de la historia y la identidad del barrio
La jornada también tuvo un momento especial con la entrega de un libro fotográfico que reúne imágenes de actividades, encuentros y experiencias compartidas por los habitantes de La Rinconada–Rucalhue durante el desarrollo del programa.
Más que un registro de actividades, la publicación busca preservar parte de la memoria colectiva del sector, reconociendo a sus vecinos y vecinas como protagonistas de un proceso que ha permitido fortalecer la organización comunitaria, recuperar espacios de encuentro y generar nuevos vínculos.
Esta iniciativa forma parte del trabajo integral que el Ministerio de Vivienda y Urbanismo desarrolla a través del Programa Quiero Mi Barrio, que combina el mejoramiento de los espacios públicos con acciones destinadas a fortalecer la participación, la identidad y la convivencia entre vecinos. En el año en que el programa cumple dos décadas de trayectoria, la experiencia de LaRinconada–Rucalhue refleja uno de sus principales propósitos, que las mejoras realizadas en los barrios trasciendan las obras y permanezcan en las comunidades, a través de organizaciones activas, vecinos comprometidos y espacios de encuentro que sigan dando vida al barrio.